UNIVERSIDAD POPULAR DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y/O RED DEL CONOCIMIENTO
El FSM constata que el movimiento altermundialista constituye un hecho político nuevo que experimenta novedosas formas de resistencia y nuevos sentidos de emancipación social. La crítica a la globalización neoliberal abarca temas múltiples pero además ha logrado poner en movimiento actores sociales, movimientos, organizaciones, que son expresión de la diversidad cultural existente en el planeta. En el seno de este movimiento están surgiendo nuevos actores sociales y nuevas prácticas sociales que operan en un contexto igualmente nuevo de articulación entre luchas locales, nacionales y globales.
En palabras de Boaventura de Sousa Santos “Las teorías sobre transformación social actualmente disponibles no dan cuenta adecuada de ésta actividad política y cultural.
Este desencuentro entre teoría y práctica tiene consecuencias negativas, para los movimientos sociales y las ONGs genuinamente progresistas, pero también se proyecta en las instancias en donde estas teorías vienen siendo producidas, esto es, en las Universidades. Los movimientos sociales y las ONGs, tanto sus líderes como también sus activistas, sienten esa falta de teorías que les permitan reflexionar analíticamente sobre sus prácticas y esclarecer los métodos y los objetivos que perfilan en sus actividades. Pero también los cientistas sociales, los intelectuales, aislados de las nuevas prácticas y de los nuevos actores, no tienen condiciones para contribuir de manera significativa a esas reflexiones y a ese esclarecimiento, y por el contrario, ese aislamiento afecta su reflexión con lo cual se corre el peligro de que insistan en conceptos y teorías que no se adecuan a esas nuevas realidades”.
El proceso del Foro Social Mundial, Porto Alegre (Brasil, 2003) y de Mumbai en el 2004, el Foro Social Mundial Temático de Cartagena (Colombia, 2003), fortalece paulatinamente la idea de crear una instancia nueva, una universidad y/o red del conocimiento especialmente ligada a los movimientos sociales, que permita contar con una “traducción”, una sistematización y un intercambio teórico adecuada a estos, en tanto que los vacíos existentes en la teoría y la dificultad para sistematizar analíticamente las experiencias, son obstáculos serios para visualizar escenarios y alternativas de transformación social a mediano y largo plazo.
Tal instancia se prefigura desde la ruptura con la tradición elitista y academicista en la investigación social, para que el FSM produzca su misma teoría; revalorice el conocimiento de los actores, actoras y organizaciones de los distintos sectores presentes; articule los sectores entre sí, desde la idea que todos enseñan y todos aprenden; cuente con un currículo que de cuenta de los debates que atraviesan hoy al movimiento.
Estos aportes se sitúan a partir de la convicción que la discusión y acciones por una nueva globalización solidaria debe pasar a otros estadios de elaboración, que es factible hacer universidad para la construcción de lo público desde la sociedad civil para lo cual es necesario puntuar referentes prácticos en experiencias, metodologías y temas.
En la base de la argumentación que trata de justificar el planteamiento de una universidad o red del conocimiento se han destacado entonces dos argumentos: (1) la necesidad de avanzar en la producción de conocimiento que trate de superar la separación entre teoría y práctica buscando un encuentro sistemático entre los que predominantemente se dedican a la práctica de la transformación social con aquellos que predominantemente se dedican a la producción teórica. (2) Se requiere un espacio para la formación de activistas y líderes de los movimientos sociales y de cientistas sociales/ intelectuales dedicados al estudio de la transformación social.
Santos Boaventura de Sousa. Universidade popular dos movimentos sociais. Revista Democracia Viva, No 14, Ibase, Rio de Janeiro, enero de 2003, p.p. 78-80.